MUSICA DE LA UME

lunes, 29 de abril de 2013

Una mente maravillosa | UME







Es una película Norte Americana, de drama biográfico realizada en el año 2001. Inspirada en la novela Sylvia Nasar que fué nominada al premio Pulizer de 1998 y que cuenta la vida de John Forbes Nash, ganador del premio Nobel de economía en el año 1994. La dirección del film es de Ron Howard y en sú reparto cabe destacar Russell Crowe (como personaje principal) y Jennifer Connelly (en el papel Alicia Lardé, esposa del protagonista).
La historia comienza en los primeros años de vida universitaria de un jóven prodigio de las matemáticas llamado John Nash, quién comienza a desarrollar esquizofrenía paranoide y a sufrir delirios, mientras ve como esto le afecta a su relaciones familiares y amistosas.

Obtuvo 4 premios oscar de la académia: a la de mejor película, mejor director, mejor actriz de reparto y mejor guión adaptado. Estuvo nominada dentro de las categoría de: Mejor actor, mejor banda sonora, mejor montaje y mejor maquillaje. Igualmente recibió 28 premios más y fué nominada a otros 51 premios.

(Película muy recomendable para familiares, pacientes y amigos de Salud Mental).

Noticia de Salud | UME

3 Razones por las que leer beneficia la Salud Mental.

Coincidiendo con la celebración del Día del Librola Sociedad Española de Neurología (SEN) ha difundido una lista de beneficios que implica para nuestro cerebro el hábito de la lectura. Estos son los principales.

Conexiones neuronales. Según Guillermo García Ribas, Coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN), “la lectura es una de las actividades más beneficiosas para la salud, puesto que se ha demostrado que estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales”. Un cerebro activo no solo realiza mejor sus funciones, sino que incrementa la rapidez de la respuesta. Mientras leemos, obligamos a nuestro cerebro a pensar, a ordenar ideas, a interrelacionar conceptos, a ejercitar la memoria y a imaginar, lo que permite mejorar nuestra capacidad intelectual estimulando nuestras neuronas. 

Reserva cognitiva. Pero además, en los últimos años, han sido muchos los estudios que han relacionado el nivel de lectura y escritura con un aumento de la reserva cognitiva. “Desde el punto de vista de la neurología, el concepto de reserva cognitiva ha cobrado una gran importancia, no solo porque se ha visto que existe una relación directa entre la misma y el buen funcionamiento cognitivo y ejecutivo de nuestro cerebro cuando envejecemos, sino porque se ha demostrado que es un factor protector ante los síntomas clínicos de las enfermedades neurodegenerativas”, asegura García Ribas. “Se ha comprobado que cuanto mayor reserva cognitiva posee un individuo, mayor capacidad tiene su cerebro para compensar el daño cerebral generado por ciertas patologías”. Debido al envejecimiento progresivo de la población, en los próximos años, el número de afectados por demencia, principalmente alzhéimr, crecerá exponencialmente. "Leer retarda y previene la pérdida de la memoria, por lo que permitiría retasar la aparición de estas enfermedades y reducir el número de casos”, concluye Guillermo García-Ribas.

Antiestrés. Leer, sobre todo relatos de ficción, puede ayudar a reducir el nivel de estrés, que es origen o factor de empeoramiento de muchas dolencias neurológicas como cefaleas, epilepsias o trastornos del sueño. Además, leer un poco antes de irnos a dormir, puede ayudar a desarrollar buenas rutinas de higiene de sueño.
(Revista Muy Interesante)

sábado, 20 de abril de 2013

Noticia de Salud | UME

 Alcohol: Importante problema para 9 de cada 10 jóvenes


La Fundación Pfizer ha presentado resultados de un  muestreo sobre “Jóvenes y consumo de alcohol en España”.  El estudio muestra no sólo lo que opinan los jóvenes sino también lo que los padres piensan con respecto al consumo de alcohol de sus hijos.

Así, para El País, el estudio demuestra que “la brecha generacional” es algo más que una metáfora, considerando las amplias diferencias en algunas de las respuestas. Por ejemplo con respecto al consumo habitual de alcohol: de los jóvenes entre 12 y 18 años, el 34,3% contesta que lo hace al menos una vez al mes. Pero sus padres creen que eso sucede solo con el 19,1% de sus hijos. La diferencia son 15,2 puntos, un 44% de error.

En cuanto a la edad de inicio del consumo, mientras los padres lo sitúan en los 15 años, los jóvenes confiesan que se acerca más bien a los 13 años y medio.

Otro punto de gran diferencia entre las respuestas de padres e hijos se dan en la pregunta sobre qué tipo de alcohol consumen los jóvenes. Un 33% de diferencia con respecto a los licores fuertes. En cambio, padres e hijos coinciden en las cifras con respecto al consumo de cerveza o champán, tal vez porque estos suelen tomarse con más asiduidad en presencia de sus progenitores, mientras que los licores fuertes son más habituales en los botellones, donde 1 de cada 10 jóvenes se emborracha siempre que acude, de acuerdo al estudio.

PADRES PERMISIVOS Y MENOS CREÍBLES
Otro aspecto destacado del estudio es que los padres, en general, son permisivos con el consumo de alcohol de los hijos. Un 53,7% de los padres y madres lo permiten, en casa o fuera de ella, según los adolescentes. Según algunos expertos la cifra realmente es mayor, porque se trata de una cuestión en la que los padres tienden a minimizar. “Por desconocimiento o impotencia, sobre todo a partir de los 16 años, los padres dejan que sus hijos beban”, dice el experto Núñez Morgades.


En casa, desde luego, hay una gran influencia a la hora de tomar ejemplo. Más de un 40% de los jóvenes comenzó a beber en casa, aprovechando celebraciones especiales como Navidad o un cumpleaños, aunque casi todos (un 90%) está de acuerdo en que tener amigos que toman alcohol es la principal razón para comenzar a hacerlo.

Otro factor analizado es cuál sería, para los jóvenes, la mejor forma de estar informados sobre el alcohol. Para ellos tiene el mismo valor la información que puedan obtener de internet y las redes sociales que de parte de sus progenitores. ¿Efecto sintomático de problemas de fiabilidad comunicativa en casa?

¿DAÑINO? SÍ, PERO PARA OTROS
Cuando a los jóvenes se les pregunta por los efectos nocivos del alcohol, se muestran con conocimientos suficientes. Un 90% sabe que su consumo causa problemas de corazón, de hígado, y también problemas mentales como depresión. Sin embargo, no parecen preocupados ni dispuestos a dejar de consumirlo.

“Aunque estos todavía tienen una serie de mitos al respecto, como que si sólo se bebe de vez en cuando (los fines de semana) no hace daño”, dijo Núñez Morgades. “Ven sus efectos como algo lejano”, y opinan que “no engancha como otras drogas”, añadió.

De hecho, casi la mitad de los encuestados parece negar los efectos nocivos del alcohol a corto plazo. Una contradicción si se tiene en cuenta que luego cerca de un 90% es consciente de que tomarlo les puede volver más violentos y más proclives a mantener relaciones sexuales sin utilizar métodos anticonceptivos.

En cuanto a las soluciones, la encuesta refleja que tanto padres como hijos consideran que en gran parte pasa por la familia (sobre un 25%), sin despreciar la información que se pueda otorgar desde asociaciones de padres y colegios (20% cada uno). Sin embargo, casi un 90% de los adolescentes no está dispuesto a recibir ayuda para reducir su consumo de alcohol.

(Noticia de el diario El País)